Barcelona junta puerto, ferias y congresos, universidades, empresas tecnológicas en el Poblenou y muchísimo turismo. Aun así, el comercio de barrio sigue muy vivo en ejes como el carrer de Sants o la Gran de Gràcia y en los mercados municipales repartidos por la ciudad. El vecino compra cerca de casa y busca por barrio; el turista busca desde el móvil sin conocer la zona, muchas veces en inglés.
Cuando alguien busca «peluquería en Gràcia», «tienda de ropa en Sants» o «dentista en Sant Andreu», Google enseña primero el mapa y las webs que dicen con claridad qué hacen, dónde están y cuánto cuestan. Muchos negocios de Barcelona todavía no tienen web propia, o tienen una que no sale. Ese hueco es el que aprovechamos.
Aquí se busca en catalán, en castellano y, en las zonas turísticas, en inglés, así que una web en un solo idioma deja clientes fuera.
Lo más cerca de Barcelona que he hecho es el boceto de Es Mal Pas, un restaurante en Formentera, a unos 380 km. Lo puedes abrir más abajo.