Badalona fue ciudad de fábricas, de la química al textil pasando por el Anís del Mono, y hoy vive sobre todo de los servicios, con polígonos como el de Montigalà. Tiene un comercio de calle muy fuerte: el carrer de Mar y Canonge Baranera en el centro, el passeig de la Salut y el carrer de Xile en Artigues, además de seis mercados municipales. El hospital Germans Trias i Pujol, Can Ruti, es referencia para todo el Barcelonès Nord y el Maresme.
Cuando alguien busca «peluquería en Llefià», «restaurante en el Port de Badalona» o «tienda de ropa en el carrer de Mar», Google enseña primero el mapa y las webs que dicen con claridad qué hacen, dónde están y cuánto cuestan. Muchos negocios de Badalona todavía no tienen web propia, o tienen una que no sale. Ese hueco es el que aprovechamos.
Tiene casi cinco kilómetros de playa y un puerto deportivo, y en verano el paseo marítimo tiene mucho movimiento.
Lo más cerca de Badalona que he hecho es el boceto de Es Mal Pas, un restaurante en Formentera, a unos 390 km. Lo puedes abrir más abajo.