Rota vive de dos cosas: la Base Naval, compartida con Estados Unidos y su mayor fuente de empleo, y el turismo de playa, que de mayo a septiembre trae la mayor parte de lo que facturan sus comercios. En el centro, en calles como Charco, se mezclan tiendas, bares y restaurantes de urta a la roteña, y en Costa Ballena, apartamentos y golf. Parte de la clientela son familias americanas que buscan en inglés.
Cuando alguien busca «restaurante en Rota», «apartamento en Costa Ballena» o «peluquería en Rota», Google enseña primero el mapa y las webs que dicen con claridad qué hacen, dónde están y cuánto cuestan. Muchos negocios de Rota todavía no tienen web propia, o tienen una que no sale. Ese hueco es el que aprovechamos.
Cerca de la mitad de los roteños tiene a un familiar o un amigo trabajando en la Base o en algo relacionado con ella.
Lo más cerca de Rota que he hecho es el boceto de P&G Reforma y Decoración, una empresa de reformas en Jerez de la Frontera, a unos 30 km. Lo puedes abrir más abajo.