El Puerto vive de sus bodegas, del marisco, de sus playas y de ser segunda casa de muchos veraneantes. En verano el centro y Valdelagrana se llenan, y en invierno el negocio depende casi solo de los vecinos. Abundan marisquerías, bares, heladerías, inmobiliarias y tiendas en calles peatonales como Luna, y buena parte de los visitantes decide dónde cenar mirando el móvil al bajarse del coche o del catamarán.
Cuando alguien busca «marisquería en El Puerto de Santa María», «heladería en Valdelagrana» o «peluquería en Vistahermosa», Google enseña primero el mapa y las webs que dicen con claridad qué hacen, dónde están y cuánto cuestan. Muchos negocios de El Puerto de Santa María todavía no tienen web propia, o tienen una que no sale. Ese hueco es el que aprovechamos.
Valdelagrana se llena en verano de gente con segunda residencia, y el centro recibe por la noche a visitantes de Sevilla, Jerez o Cádiz.
Lo más cerca de El Puerto de Santa María que he hecho es el boceto de P&G Reforma y Decoración, una empresa de reformas en Jerez de la Frontera, a unos 20 km. Lo puedes abrir más abajo.