Chiclana tiene dos caras: el pueblo de toda la vida, con su vino, sus bodegas y un comercio muy vivo en la calle La Vega, y la costa de La Barrosa y Novo Sancti Petri, con hoteles, golf y apartamentos que se llenan en verano. En la costa abundan restaurantes, chiringuitos, inmobiliarias y escuelas de deportes de agua. El vecino compra en el centro, y el turista lo busca todo en el móvil sin saber lo lejos que queda cada cosa.
Cuando alguien busca «restaurante en La Barrosa», «peluquería en Chiclana» o «clases de surf en Sancti Petri», Google enseña primero el mapa y las webs que dicen con claridad qué hacen, dónde están y cuánto cuestan. Muchos negocios de Chiclana de la Frontera todavía no tienen web propia, o tienen una que no sale. Ese hueco es el que aprovechamos.
Novo Sancti Petri tiene el mayor número de plazas hoteleras de la provincia de Cádiz.
Lo más cerca de Chiclana de la Frontera que he hecho es el boceto de P&G Reforma y Decoración, una empresa de reformas en Jerez de la Frontera, a unos 40 km. Lo puedes abrir más abajo.