Formentera vive casi solo del turismo, y de forma muy estacional: de mayo a octubre abren restaurantes, chiringuitos, alojamientos y alquileres de bicis, motos y coches, y en invierno buena parte cierra. No tiene aeropuerto, así que el visitante llega en barco, casi siempre desde Ibiza, y muchos solo pasan el día. El comercio de todo el año está en Sant Francesc Xavier y Sant Ferran, y en temporada se suman La Savina, Es Pujols y los mercadillos artesanos.
Cuando alguien busca «restaurante en Es Pujols», «alquiler de motos en La Savina» o «tienda de ropa en Sant Francesc», Google enseña primero el mapa y las webs que dicen con claridad qué hacen, dónde están y cuánto cuestan. Muchos negocios de Formentera todavía no tienen web propia, o tienen una que no sale. Ese hueco es el que aprovechamos.
Tiene unos 11.700 vecinos empadronados, pero en verano la gente que hay en la isla se multiplica.
Aquí mismo, en Formentera, he hecho el boceto de Es Mal Pas, un restaurante. Lo puedes abrir más abajo.