Cartagena vive del mar: la Armada y el Arsenal, los astilleros de Navantia, el puerto con sus cruceros y el gran polo industrial del valle de Escombreras. Tiene además la Universidad Politécnica de Cartagena y un turismo que crece con el Teatro Romano y, en verano, con Cabo de Palos y La Manga. El comercio del centro se concentra en las calles peatonales del Carmen y Mayor, y barrios como Los Dolores o Barrio Peral tienen el suyo.
Cuando alguien busca «peluquería en Los Dolores», «tienda de ropa en la calle del Carmen» o «restaurante en Cabo de Palos», Google enseña primero el mapa y las webs que dicen con claridad qué hacen, dónde están y cuánto cuestan. Muchos negocios de Cartagena todavía no tienen web propia, o tienen una que no sale. Ese hueco es el que aprovechamos.
En septiembre, las fiestas de Cartagineses y Romanos llenan la ciudad de gente durante varios días.
Lo más cerca de Cartagena que he hecho es el boceto de CarPaint, un taller de chapa y pintura en Tavernes de la Valldigna, a unos 220 km. Lo puedes abrir más abajo.