Burgos es más industrial de lo que se piensa: el polígono de Villalonquéjar es el más grande de Castilla y León, y en el de Gamonal hay fábricas como las de Campofrío, San Miguel o Bridgestone. A eso se suman la Catedral, el Museo de la Evolución Humana y el turismo que traen. El comercio de siempre se reparte entre el centro histórico, muy peatonal, y el populoso barrio de Gamonal, con su propio mercado municipal.
Cuando alguien busca «peluquería en Gamonal», «tienda de ropa en el centro de Burgos» o «restaurante cerca de la Catedral de Burgos», Google enseña primero el mapa y las webs que dicen con claridad qué hacen, dónde están y cuánto cuestan. Muchos negocios de Burgos todavía no tienen web propia, o tienen una que no sale. Ese hueco es el que aprovechamos.
Por Burgos pasa el Camino de Santiago francés, y de primavera a otoño hay peregrinos buscando dónde comer, dormir o comprar.
Lo más cerca de Burgos que he hecho es el boceto de Nuevo Guagüita, un bar y cafetería en Valladolid, a unos 140 km. Lo puedes abrir más abajo.