La respuesta corta
Un buen presupuesto de reforma divide la obra en capítulos (demolición, albañilería, fontanería, electricidad, carpintería, pintura, limpieza y escombros), mide cada partida en m², ml o unidades, separa materiales y mano de obra, pone el IVA que toca (10 % o 21 %) y deja por escrito validez, plazo, pagos por hitos y lo que no incluye. Puedes hacerlo gratis con una plantilla en PDF.
Qué tiene que llevar un presupuesto de reforma
Antes de las partidas, lo básico. Un presupuesto completo lleva:
- Tus datos: nombre o razón social, NIF, dirección, teléfono y correo.
- Los datos del cliente y la dirección de la obra.
- Número y fecha, para encontrarlo luego.
- Qué obra es, en una frase: «Reforma completa de baño».
- Las partidas por capítulos, con medición, precio por unidad e importe.
- Base, IVA y total, cada uno en su línea.
- Validez, plazo, forma de pago y lo que no incluye.
- Un hueco para la firma del cliente y la fecha en que lo acepta.
Si tu cliente es un particular, esto no es solo cuestión de orden. El artículo 60 de la ley de consumidores obliga a darle, antes de que se comprometa, información clara sobre lo que contrata, quién eres, el precio total con todos los impuestos, la forma de pago y la fecha de ejecución. Por eso, a un particular dale siempre el total con IVA incluido, no solo «más IVA».
Las partidas, capítulo a capítulo, con sus mediciones
Agrupa las partidas en capítulos, en el orden en que se hace la obra, y pon un subtotal a cada uno. Así el cliente ve de un vistazo cuánto va a fontanería y cuánto a pintura.
| Capítulo | Qué suele llevar | Unidad habitual |
|---|---|---|
| Demolición | Desmontar sanitarios y muebles, picar azulejo y suelo, quitar tabiques | m², ud |
| Albañilería | Tabiques, alicatado, solería, falsos techos, abrir y tapar rozas (las ranuras por donde van tubos y cables) | m², ml |
| Fontanería | Tomas de agua fría y caliente, desagües, colocar sanitarios y grifería | ud, ml |
| Electricidad | Puntos de luz, enchufes, líneas nuevas, cuadro eléctrico | ud, ml |
| Carpintería | Puertas, rodapiés, armarios, ventanas | ud, ml |
| Pintura | Preparar y pintar paredes y techos | m² |
| Limpieza y escombros | Saco o contenedor, retirada a un punto autorizado, limpieza final | ud, m³ |
Las unidades, sin misterio:
- m² (metro cuadrado): superficies, como suelo, azulejo, pintura o techo. En paredes, el perímetro por la altura, menos puertas y ventanas.
- ml (metro lineal): lo que se mide a lo largo, como rodapié, encimera, tubería o cable.
- ud (unidad): lo que se cuenta, como un inodoro, un enchufe o una puerta.
- m³ (metro cúbico): volumen, sobre todo de escombros.
- PA (partida alzada): un precio cerrado por un trabajo que no se mide bien por unidades, como «desmontaje completo del baño».
Mide en la visita y apúntalo todo. Escribe cada partida para alguien que no sabe de obra: no «picado param. vert.», sino «picar el azulejo de las paredes del baño». Y di qué material entra: «plato de ducha de resina de 140 × 80 cm, colocado» deja poco margen a malentendidos. Usa poco la partida alzada: si todo son partidas alzadas, el cliente no puede comparar y desconfía.
Materiales y mano de obra: cómo sacar tu precio
No te voy a dar precios por metro cuadrado. Los que ves por internet son orientativos, cambian mucho de una ciudad a otra y según la calidad, y no conocen tus costes. Mejor calcula los tuyos para cada partida:
- Material: lo que te cuesta, con algo más por cortes y roturas.
- Mano de obra: las horas que lleva por lo que te cuesta cada hora de tu gente, con sueldo, seguridad social, furgoneta y herramienta.
- Otros gastos: desplazamientos, contenedor, pequeño material, seguros.
- Tu margen: lo que ganas. Sin él, trabajas gratis.
Separa material y mano de obra, aunque sea marcando qué partida es cada cosa. Tiene tres ventajas: el cliente ve que no escondes nada; si elige un azulejo más caro, cambias una sola línea; y sabes si cumples la regla del 40 % de materiales que decide si puedes poner el IVA al 10 %.
Cuando el material lo elige el cliente, como el azulejo o la grifería, pon una cantidad por metro o por pieza y escribe que, si elige algo más caro, paga la diferencia.
IVA, validez y plazo de ejecución
IVA: 10 % o 21 %
El 10 % solo vale para renovar o reparar la vivienda de un particular que vive en ella, terminada hace al menos dos años, y si tus materiales no pasan del 40 % del precio sin IVA. En lo demás, 21 %. Los requisitos, la declaración que conviene que firme el cliente y los casos dudosos están en la guía del IVA reducido en reformas de vivienda. Esto no es asesoramiento fiscal: si dudas, confírmalo con tu gestor.
Validez
Pon una fecha límite: «Este presupuesto es válido durante 30 días». Así no te quedas atado a un precio para siempre. Y ten en cuenta el artículo 1593 del Código Civil: quien se compromete a una obra por un precio cerrado, sobre un plano pactado con el dueño, no puede pedir más aunque suban los materiales o los jornales. Solo puede hacerlo si hay cambios que aumentan la obra y el dueño los ha autorizado. Así que: validez limitada, y cualquier cambio, por escrito y firmado.
Plazo
Di cuándo empiezas y cuánto dura: «Inicio previsto: [fecha]. Duración aproximada: tres semanas». Y qué puede retrasarlo: que el cliente tarde en elegir materiales, que un proveedor se retrase o que aparezca algo al abrir.
Pagos por hitos y lo que no incluye
Cobrar todo al final es arriesgado para ti, y todo al principio asusta al cliente. Lo sensato es repartir el pago por hitos, que son momentos concretos de la obra. Por ejemplo:
- 30 % al aceptar el presupuesto, para comprar material y reservar fechas.
- 40 % a mitad de obra, con un hito claro: «al terminar fontanería y electricidad».
- 30 % al terminar y revisar la obra con el cliente.
Los porcentajes los pones tú. Lo importante es que cada pago vaya ligado a algo que el cliente pueda ver.
Y escribe lo que no incluye. Es lo que más discusiones evita a mitad de obra:
- Licencia de obra o declaración responsable, tasas y el ICIO, que es el impuesto municipal sobre obras: quién los tramita y quién los paga.
- El permiso para el contenedor, si va en la calle.
- Muebles, electrodomésticos, lámparas y cortinas.
- Lo que aparezca al abrir, como una tubería podrida o una viga dañada: «se valorará aparte y se aprobará por escrito antes de hacerlo».
- Cualquier trabajo que no esté en las partidas.
Cómo presentarlo para que te digan que sí
- Mándalo pronto. Cuanto más tardas, más se enfría el cliente y más fácil es que otro llegue antes.
- Una primera página de resumen con qué vas a hacer, el total con IVA, el plazo y la forma de pago. El detalle, detrás.
- Explícalo de viva voz. Unos minutos al teléfono o en su casa repasando los capítulos valen más que el PDF solo.
- Ofrece dos versiones si encaja: una ajustada y otra completa. Así el cliente elige entre tus opciones, no entre tú y otro.
- Enseña obras parecidas, con fotos reales de antes y después.
- Pon fácil aceptarlo: un hueco para «Acepto el presupuesto», fecha y firma, y dile cómo devolvértelo firmado.
Para hacerlo rápido tienes la plantilla de presupuesto de reforma. La rellenas gratis y sin registrarte: tus partidas por capítulos, tu logo, el IVA al 10 % o al 21 %, la validez y la forma de pago. Luego la descargas en PDF, lista para mandar por WhatsApp o por correo. Si eliges el 10 % y los materiales pasan del 40 %, te avisa.
Si quieres que te lo monte alguien
Si mandas muchos presupuestos y se te escapan, te monto un panel sencillo de seguimiento de clientes y presupuestos: cada presupuesto con su importe, su estado y un aviso de a quién toca llamar hoy, en el móvil. Si lo que te faltan son peticiones, hago webs para empresas de reformas con tus obras reales. Antes de pagar nada te enseño un boceto gratis en 48 h, con el precio cerrado por escrito y sin permanencia.
Después de mandarlo: el seguimiento
Mandar el presupuesto es la mitad del trabajo. Muchos clientes no contestan ni sí ni no: están comparando, tienen que hablarlo en casa o se les pasa. Muchas veces la obra se la lleva quien vuelve a llamar.
- Al mandarlo, dile cuándo le vas a llamar.
- Apunta cada presupuesto con su fecha, su importe y el siguiente paso.
- Llama para resolver dudas, no para presionar. Y no bajes el precio a la primera: pregunta antes qué le frena.
Tienes un calendario de llamadas y mensajes listos para copiar en la guía de seguimiento de presupuestos.