Roquetas de Mar vive a la vez del invernadero y de la playa: tiene más de 1.900 hectáreas de cultivo bajo plástico y la mayor oferta hotelera de la provincia, sobre todo en la Urbanización y en Aguadulce. Es un municipio de varios núcleos y muchas nacionalidades, con comercio de barrio en El Parador o Las Marinas y una hostelería pensada para el turista, que llega sin conocer la zona y elige por lo que ve en el móvil.
Cuando alguien busca «peluquería en Aguadulce», «restaurante en la Urbanización de Roquetas» o «tienda de ropa en Roquetas de Mar», Google enseña primero el mapa y las webs que dicen con claridad qué hacen, dónde están y cuánto cuestan. Muchos negocios de Roquetas de Mar todavía no tienen web propia, o tienen una que no sale. Ese hueco es el que aprovechamos.
Lo más cerca de Roquetas de Mar que he hecho es el boceto de Miss Kroquetas, un restaurante en Benalmádena, a unos 220 km. Lo puedes abrir más abajo.