Pilas vive del olivar, el aceite y la aceituna de mesa, y de una industria propia de textil, tapicería, mueble y talleres de mecánica y chapa. Es un pueblo de pequeñas empresas: muchos vecinos empezaron de aprendices en un taller y acabaron montando el suyo. Ha crecido con gente de fuera sin dejar de sentirse pueblo, y tiene mucho arraigo rociero.
Cuando alguien busca «tapicería en Pilas», «peluquería en Pilas» o «taller de chapa y pintura en Pilas», Google enseña primero el mapa y las webs que dicen con claridad qué hacen, dónde están y cuánto cuestan. Muchos negocios de Pilas todavía no tienen web propia, o tienen una que no sale. Ese hueco es el que aprovechamos.
Su hermandad del Rocío es de las más antiguas y sale con más de 500 caballistas y más de un centenar de carretas.
Lo más cerca de Pilas que he hecho es la web de La Carmela, una tienda de moda en Gelves, a unos 30 km. Lo puedes abrir más abajo.