La respuesta corta
Un buen antes y después se hace desde el mismo punto, a la misma altura y con el mismo encuadre en las dos fotos, para que el cambio se vea de un vistazo. Basta con el móvil: marca dónde te pones, busca luz de día, recoge la obra antes de la foto final y pide permiso al cliente antes de publicarla.
La foto del antes: hazla antes de tocar nada
Un fallo típico es acordarse de la foto cuando ya has empezado a picar. Hazla el día que vas a medir o, como tarde, antes de la demolición. Te sirve dos veces: para enseñar el cambio y como prueba de cómo estaba todo si luego hay dudas.
- Una foto general desde la puerta, que es lo que ve cualquiera al entrar.
- Una o dos desde las esquinas, para que se vea la estancia entera.
- Detalles del problema: la humedad, el azulejo roto, el enchufe quemado. Explican por qué hacía falta la obra.
- En horizontal y en vertical. La horizontal luce más en la web y la vertical, en Instagram. Hacer las dos cuesta un segundo.
Antes de disparar, limpia la lente del móvil. Con el polvo de obra, es la diferencia entre una foto nítida y una borrosa.
El truco: marcar el sitio para repetir el encuadre
Si la foto del después está hecha desde otro sitio, el cambio no se aprecia y parece otra casa. Para repetirla igual:
- Apunta dónde te pones. Usa como referencia algo que no vayas a tocar: una esquina, una columna, el marco de una puerta que se queda. Mide con el metro la distancia y apúntala en la ficha de la obra o en una nota del móvil.
- Hazle una foto a tu posición, desde un poco más atrás, para acordarte de cómo estabas.
- Activa la cuadrícula de la cámara en los ajustes y fíjate en qué línea caen la puerta, la ventana o la esquina.
- Usa el mismo zoom: si el antes lo hiciste con el gran angular, el después también.
- El día de la foto final, abre la foto del antes y muévete hasta que puerta, ventana y esquinas caigan en el mismo sitio.
Un apaño sencillo: un trozo de cinta de carrocero, a la altura del móvil, en algo que no vayas a tocar. Te marca el sitio durante toda la obra.
Altura, luz y gran angular sin deformar
Altura
Dispara a la altura del pecho y con el móvil recto, ni mirando al techo ni al suelo. Si lo inclinas, las paredes salen torcidas, como si el cuarto se cayera. La cuadrícula te ayuda a tener rectas las líneas verticales.
Luz
- Mejor de día: sube persianas, descorre cortinas y enciende todas las luces.
- No dispares de cara a la ventana: sale blanca y lo demás, oscuro. Ponte de lado o de espaldas a ella.
- Sin flash: aplana la foto y deja brillos en los azulejos.
- Si puedes, haz el antes y el después a una hora parecida, para que la luz no engañe.
Gran angular
El 0,5x que traen muchos móviles mete la estancia entera, y en un baño pequeño viene muy bien. Pero estira los bordes: un lavabo en la esquina parece más ancho y las paredes se curvan. Tres reglas: úsalo solo cuando no quepa de otra forma, mantén el móvil muy recto y deja lo importante en el centro, no en los bordes. Si la estancia es grande, mejor retrocede hasta la puerta y usa el 1x.
La foto final y el vídeo de recorrido
Antes de la foto del después, recoge como si el cliente fuera a verlo por primera vez:
- Fuera herramientas, cajas, plásticos, sacos y cables.
- Quita el polvo y limpia cristales, espejos y grifos. Ojo con los espejos: que no salgas tú reflejado.
- Nada personal del cliente a la vista: fotos familiares, cartas, papeles o pantallas encendidas.
- Todas las luces encendidas, igual que en el antes.
Graba también un vídeo corto de recorrido: de 15 a 30 segundos, de una sola toma, entrando desde la puerta y andando despacio. Sujeta el móvil con las dos manos, a la altura del pecho, y no hagas zoom mientras grabas. Si puedes, empieza en el mismo punto que el vídeo del antes. Para la ficha de Google, los vídeos pueden durar hasta 30 segundos y pesar hasta 75 MB, con 720 píxeles o más de resolución, según la ayuda del Perfil de Empresa.
Permiso del cliente y datos personales
Las fotos son de la casa de tu cliente, así que pídele permiso antes de publicarlas, y por escrito: una línea en el presupuesto o en el contrato, o un WhatsApp en el que te autorice a publicar fotos de la obra sin datos personales. Si dice que no, las enseñas solo en persona o no las usas.
Y cuida lo que sale. La Agencia Española de Protección de Datos explica que una foto o un vídeo en el que se puede identificar a una persona es un dato personal, y que se la puede reconocer por la cara, la voz, el cuerpo o el entorno, aunque no salga su nombre (guía de la AEPD sobre el uso de imágenes de terceros). Para no meterte en líos:
- Sin personas: ni el cliente, ni su familia, ni tus operarios, salvo que ellos quieran y lo digan.
- Sin la dirección: ni el número del portal, ni el buzón con nombre, ni la fachada si se reconoce la casa. Basta con el barrio o la ciudad: «reforma de baño en Triana».
- Sin documentos: facturas, cartas o el presupuesto con sus datos.
- Sin la ubicación del archivo: muchos móviles guardan dónde se hizo la foto. Quítala al compartirla o desactívala en la cámara.
Esto no es asesoramiento legal. Si tienes dudas con un caso concreto, pregúntale a quien te lleve la protección de datos.
Dónde usarlas para conseguir más obras
- En tu web, con obras reales. Una ficha por obra, con el antes, el después, qué se hizo y la zona. Es lo que convence a quien no te conoce.
- En tu ficha de Google. Google pide fotos en JPG o PNG, de entre 10 KB y 5 MB, recomienda 720 × 720 píxeles y avisa de que no deben estar muy retocadas ni con demasiados filtros: tienen que representar la realidad (ayuda de Google). Si aún no la tienes bien montada, mira cómo salir en Google Maps.
- En Instagram. Un carrusel con el antes y el después seguidos, con el mismo encuadre, se entiende sin texto. El vídeo de recorrido te sirve como reel.
- En tus presupuestos. Añade al final dos o tres fotos de obras parecidas. El cliente se imagina su casa terminada y ve que ya lo has hecho antes.
Más ideas para que te lleguen peticiones en la guía de cómo conseguir clientes para tu empresa de reformas.
Si quieres que te lo monte alguien
Yo hago webs para empresas de reformas con una galería de obras reales de antes y después. Y si tu ficha de Google está a medias, te la dejo completa, con fotos y una forma sencilla de pedir reseñas, en el servicio de Google Maps y reseñas. Antes de pagar nada te enseño un boceto gratis en 48 h, con el precio cerrado por escrito y sin permanencia.
Lista rápida para la próxima obra
- Foto del antes el día de medir, desde la puerta y desde las esquinas.
- Apunta dónde te pusiste y con qué zoom.
- Luz de día, móvil recto a la altura del pecho y sin flash.
- Recoge y limpia antes de la foto final.
- Misma posición, mismo zoom y, si puedes, misma hora.
- Vídeo de 15 a 30 segundos desde la puerta.
- Permiso del cliente por escrito, sin personas ni dirección.
- A la web, a Google, a Instagram y a tus presupuestos.