Santiago vive de tres cosas: la Xunta de Galicia, que tiene aquí su sede; la universidad, con miles de estudiantes durante el curso; y los peregrinos y turistas que llegan por el Camino. La zona vieja está llena de tiendas de recuerdos, bares y restaurantes pensados para el visitante, mientras que el Ensanche concentra la ropa, el calzado y los servicios para los vecinos. Muchos peregrinos buscan desde el móvil dónde dormir, comer o lavar la ropa.
Cuando alguien busca «restaurante en la zona vieja de Santiago», «tienda de ropa en el Ensanche» o «lavandería en Santiago de Compostela», Google enseña primero el mapa y las webs que dicen con claridad qué hacen, dónde están y cuánto cuestan. Muchos negocios de Santiago de Compostela todavía no tienen web propia, o tienen una que no sale. Ese hueco es el que aprovechamos.
La Oficina del Peregrino entrega cientos de miles de compostelas cada año.
Lo más cerca de Santiago de Compostela que he hecho es el boceto de Lencería Alicia, una tienda de lencería en Betanzos, a unos 65 km. Lo puedes abrir más abajo.