Morón de la Frontera vive del olivar (sobre todo manzanilla para aceituna de mesa), del aceite, de las conservas y de la cal que se saca de su sierra. La base aérea hizo crecer el pueblo y su comercio desde los años 50. Hoy las tiendas se concentran en dos ejes, de la calle Utrera a Pozo Nuevo y por Luis Daoíz, Nueva y Ánimas, y los bares, en el paseo de la Alameda.
Cuando alguien busca «bar de tapas en Morón de la Frontera», «tienda de ropa en Morón» o «peluquería en Morón de la Frontera», Google enseña primero el mapa y las webs que dicen con claridad qué hacen, dónde están y cuánto cuestan. Muchos negocios de Morón de la Frontera todavía no tienen web propia, o tienen una que no sale. Ese hueco es el que aprovechamos.
Los fines de semana llega mucha gente de fuera solo para comer en sus mesones y bares.
Lo más cerca de Morón de la Frontera que he hecho es el boceto de Baby Boo, una tienda de moda infantil en Utrera, a unos 40 km. Lo puedes abrir más abajo.