La Línea vive pegada a la frontera con Gibraltar: miles de vecinos cruzan cada día a trabajar allí, y muchos gibraltareños vienen a este lado a comprar porque los precios son más bajos. Su comercio se concentra en el centro, en torno a la calle Real, y en barrios como La Atunara, de tradición pescadora y con restaurantes de pescado. Cuando la frontera va bien, se nota en las cajas; cuando se complica, también.
Cuando alguien busca «tienda de ropa en la calle Real de La Línea», «restaurante en La Atunara» o «peluquería en La Línea de la Concepción», Google enseña primero el mapa y las webs que dicen con claridad qué hacen, dónde están y cuánto cuestan. Muchos negocios de La Línea de la Concepción todavía no tienen web propia, o tienen una que no sale. Ese hueco es el que aprovechamos.
Lo más cerca de La Línea de la Concepción que he hecho es el boceto de Miss Kroquetas, un restaurante en Benalmádena, a unos 110 km. Lo puedes abrir más abajo.