Cuenca tiene la parte alta para el turista y la parte baja para el día a día. Arriba, en el casco antiguo de las Casas Colgadas, Patrimonio de la Humanidad, hay restaurantes, alojamientos y tiendas de recuerdos; abajo, la calle Carretería es desde hace más de un siglo el centro comercial de la ciudad. Además del turismo, vive de la administración, del campus universitario y de la Serranía, con casas rurales y naturaleza a pocos kilómetros.
Cuando alguien busca «restaurante en el casco antiguo de Cuenca», «tienda de ropa en Carretería» o «casa rural en la Serranía de Cuenca», Google enseña primero el mapa y las webs que dicen con claridad qué hacen, dónde están y cuánto cuestan. Muchos negocios de Cuenca todavía no tienen web propia, o tienen una que no sale. Ese hueco es el que aprovechamos.
Con el AVE, Madrid queda a cerca de una hora, y mucho visitante viene a pasar el día o el fin de semana.
Lo más cerca de Cuenca que he hecho es el boceto de CarPaint, un taller de chapa y pintura en Tavernes de la Valldigna, a unos 240 km. Lo puedes abrir más abajo.