Ávila vive del turismo que atraen sus murallas y la figura de Santa Teresa, de la administración y de los servicios. Dentro de la muralla, la calle Reyes Católicos y el Mercado Chico guardan tiendas de toda la vida, y el visitante busca yemas, carne de Ávila y un sitio para comer. Fuera, en Las Hervencias, se concentran las grandes superficies, las naves y los talleres.
Cuando alguien busca «restaurante de chuletón en Ávila», «yemas de Santa Teresa en Ávila» o «tienda de ropa en Reyes Católicos», Google enseña primero el mapa y las webs que dicen con claridad qué hacen, dónde están y cuánto cuestan. Muchos negocios de Ávila todavía no tienen web propia, o tienen una que no sale. Ese hueco es el que aprovechamos.
Mucho turismo viene en el día desde Madrid, a algo más de 100 km.
Aquí mismo, en Ávila, he hecho el boceto de Lencería Mordissko, una tienda de lencería. Lo puedes abrir más abajo.