La respuesta corta
Para vender más en una tienda de ropa, enseña las prendas puestas, avisa de cada novedad a tus clientas por Instagram y por WhatsApp, deja que te aparten por mensaje y cuida a las que ya te compran. Y en las rebajas, cumple la ley: el precio anterior va junto al rebajado, y es el más bajo que tuvo la prenda en los 30 días anteriores.
Escaparate y prendas puestas: que se vea cómo queda
Tu clienta no compra una prenda: compra cómo le va a quedar. Una camisa en la percha dice poco. La misma camisa puesta, con unos vaqueros y unas zapatillas, se entiende al momento. Así que enséñala puesta, en el escaparate y en el móvil:
- Escaparate con looks completos, no prendas sueltas. Dos o tres conjuntos, con el precio a la vista. Cámbialo cada semana o cada dos: la vecina que pasa todos los días tiene que notar que hay cosas nuevas.
- Un maniquí dentro, cerca de la puerta, con lo último que ha llegado.
- Fotos de las prendas puestas, siempre en la misma pared y con luz de día: de frente, de lado, de espaldas y un detalle del tejido. Puedes posar tú, una empleada o una clienta que te dé permiso por escrito.
- La talla que lleva y cuánto mide quien la lleva, escrito debajo de la foto. Te ahorras la pregunta de siempre.
- El color de verdad. Nada de filtros que cambien el tono. Si la clienta ve otra cosa al llegar, la pierdes.
Si no tienes a nadie para posar o te llegan muchas prendas cada semana, hay otra opción que te cuento al final: fotos hechas con IA a partir de una foto normal de la prenda.
Novedades por Instagram y WhatsApp, con permiso
Cada pedido que llega es un motivo para escribir a tus clientas. Aprovéchalo en dos sitios.
- Una historia el día que llega el pedido, abriendo cajas o colgando prendas.
- Un vídeo corto probándote tres looks con la misma prenda.
- En cada publicación, precio y tallas disponibles. Si no lo pones, te lo preguntan una a una, y muchas ni preguntan.
Una lista de difusión de WhatsApp Business manda el mismo mensaje a muchas clientas a la vez, y cada una lo recibe en su chat contigo. Según la ayuda de WhatsApp, solo lo reciben quienes te tienen guardada en sus contactos, así que pídeles que te guarden.
Y antes de meter a nadie en la lista, pide permiso. El artículo 21 de la ley de servicios de la sociedad de la información prohíbe mandar publicidad por medios electrónicos a quien no la haya pedido o autorizado. Hay una excepción para quien ya es cliente y recibe ofertas de productos parecidos a los que compró, pero aun así cada mensaje tiene que darle una forma sencilla y gratis de darse de baja. Lo fácil es preguntar en la caja:
«¿Quieres que te avise por WhatsApp cuando lleguen novedades? Mando uno o dos mensajes a la semana como mucho, y si te cansas me escribes BAJA y no te mando más.»
Y un mensaje de novedades que puedes copiar:
«¡Hola! Acaban de llegar los vestidos de punto que enseñé en historias: [precio] €, tallas de la S a la XL, en negro, camel y verde. Te mando fotos puestas. Si quieres que te aparte uno, dime color y talla. (Si no quieres más avisos, responde BAJA.)»
Tienes más trucos en cómo vender por WhatsApp.
Apartar prendas por WhatsApp: la venta que no se escapa
Cuando una clienta ve algo en una historia y te escribe «¿me lo guardas?», la venta está casi hecha. Solo hay que no dejar que se enfríe. Unas reglas que te evitan líos:
- Plazo claro. Tú decides cuánto: un día, dos. Dilo en el mismo mensaje.
- Etiqueta con nombre y fecha en la prenda apartada, siempre en el mismo sitio, detrás del mostrador.
- Un recordatorio la mañana del último día.
- Si no viene, la vuelves a colgar, sin enfados, y se lo dices con cariño.
Un mensaje listo para copiar:
«¡Hecho, Lucía! Te guardo el vestido camel en la talla M hasta el jueves a las 20:00. Te espero en la tienda para que te lo pruebes. Si al final no puedes venir, avísame y lo vuelvo a sacar.»
Si además cobras por Bizum o por transferencia y lo mandas a casa, ya es una venta a distancia, con sus propias reglas, como el plazo para devolver del que te hablo en el siguiente punto.
Una tienda online sencilla, no un Zara
No hace falta subir toda la tienda. Una web con tus novedades, lo que más vendes y lo que tengas en varias tallas ya te sirve para dos cosas: que te encuentre en Google quien busca ropa en tu ciudad y que la clienta de Instagram vea precios y tallas sin tener que preguntarte.
Lo que sí tienes que tener claro antes de empezar:
- El stock al día. Si vendes en la tienda la última M, quítala de la web ese mismo día. Pocas cosas enfadan más que pagar algo que no hay.
- Envíos y devoluciones por escrito. En la venta a distancia la clienta tiene, en general, 14 días naturales para desistir sin dar motivos, según el artículo 102 de la Ley General para la Defensa de los Consumidores y Usuarios. Explica en la web cómo se devuelve y quién paga el envío de vuelta.
- Las mismas fotos puestas que usas en Instagram.
Si sabes que no vas a tener tiempo de actualizar el stock, te compensa más un catálogo sencillo con botón de WhatsApp que una tienda con carrito que vende prendas agotadas. Esto no es asesoramiento legal: las condiciones de venta, confírmalas con tu gestor.
Rebajas y descuentos: lo que dice la ley
Las rebajas mueven la tienda, pero tienen reglas. Estas son las de la Ley 7/1996, de ordenación del comercio minorista, en su texto vigente:
| Qué | Lo que dice la ley |
|---|---|
| Precio anterior (artículo 20) | Siempre que bajes un precio, en cada prenda tiene que figurar con claridad el precio anterior junto al rebajado, salvo que la pongas a la venta por primera vez. El precio anterior es el más bajo que hayas aplicado a esa misma prenda en los 30 días anteriores. |
| Separación (artículo 21) | Si tienes a la vez prendas a precio normal y rebajadas, tienen que estar bien separadas para que nadie se confunda. |
| Qué es rebaja (artículo 24) | Vender en tu tienda de siempre más barato que antes. No son rebajas las prendas que nunca estuvieron a precio normal, las deterioradas ni las compradas para venderlas más baratas. |
| Fechas (artículo 25) | Cada comerciante decide cuándo hace rebajas y cuánto duran. |
| Prendas con tara (artículo 26) | Está prohibido ofrecer como rebajados artículos deteriorados. |
Un ejemplo del artículo 20: un abrigo a 89,90 € que hace dos semanas tuviste tres días a 69,90 € en una promoción. Si ahora lo rebajas a 59,90 €, el precio anterior que tienes que poner es 69,90 €, no 89,90 €. Por eso conviene apuntar cada cambio de precio con su fecha.
Tu comunidad autónoma puede tener normas propias de comercio. Esto no es asesoramiento legal: confírmalo con tu gestor o con la oficina de consumo.
Clientas fieles: cuídalas antes de buscar nuevas
La clienta que ya te compra conoce tu gusto, tus tallas y tus precios. Volver a venderle suele ser más fácil y más barato que convencer a alguien que no te conoce. Unas ideas:
- Una ficha por clienta, con su permiso: nombre, teléfono, talla, qué le gusta y qué se ha llevado. Cuando llegue algo de su estilo, le escribes a ella sola: «Me ha llegado una blusa que es muy tuya».
- Acceso anticipado a las rebajas para tu lista de WhatsApp, un día antes que el resto. Se sienten de la casa.
- Una tarjeta de sellos: un sello por compra y un detalle al completarla. La entiende todo el mundo, tenga la edad que tenga.
- Pedir reseña en Google a las que repiten, sin dar nada a cambio, que Google no lo permite.
- Acordarte de ellas: su nombre, preguntar qué tal la boda para la que se compró el vestido. Eso no lo tiene ninguna tienda online grande.
Si quieres que te lo monte alguien
Hago webs para tiendas de ropa y tiendas online pensadas para que las lleves tú desde el móvil, con botón de WhatsApp para apartar. Si te faltan fotos, las fotos de producto con IA ponen tu ropa de la percha sobre una modelo, con su color real. Antes de pagar nada tienes un boceto gratis en 48 h con tus prendas, con el precio cerrado por escrito y sin permanencia.
Tu plan: esta semana, este mes y este trimestre
| Cuándo | Qué hacer | Qué te cuesta |
|---|---|---|
| Esta semana | Cambiar el escaparate con dos o tres looks con precio, hacer fotos puestas de lo último que ha llegado, con talla y altura, y empezar a pedir permiso de WhatsApp en la caja. | Un par de tardes |
| Este mes | Una historia cada vez que llegue un pedido, lista de difusión con las que han dicho que sí, sistema de apartar con etiqueta y plazo, y una hoja con cada cambio de precio y su fecha. | Constancia |
| Este trimestre | Web o catálogo con novedades y botón de WhatsApp, fichas de clientas fieles, acceso anticipado a rebajas para tu lista y tarjeta de sellos. | La web, si la encargas, y las tarjetas |
No hace falta hacerlo todo a la vez. Empieza por lo que se ve, el escaparate y las fotos puestas, y a partir de ahí cada novedad tendrá dónde enseñarse y a quién avisar.